miércoles, 15 de febrero de 2012

La Nutrición Ortomolecular


La Nutrición Ortomolecular es un tipo de medicina alternativa que recomienda el uso de cantidades de biomoléculas (de vitaminas por ejemplo) por encima de las ingestas de referencia. Así, para cualquier desequilibrio nutritivo o alguna patología se recomienda suplementos de vitaminas, minerales u otras sustancias a dosis muy altas que superan de mucho las ingestas recomendadas.
De todas las personas que utilizan algún tipo de medicina alternativa, el 9% se decanta por la Nutrición Ortomolecular.

Recientemente, el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN) ha hecho un comunicado en el cual desaconseja encarecidamente la Nutrición Ortomolecular porque "se trata de una terapia que no está basada en datos científicos contrastados y porque fomenta el uso de dosis muy altas de vitaminas, minerales y otras sustancias".
Además, añade que "puede calificarse como una propuesta paracientífica, engañosa, fraudulenta" y que “carece de base científica, y no existen estudios clínicos comparativos que demuestren su eficacia y seguridad”
Según GREP-AEDN, el consumo de vitaminas y otras sustancias en la cantidad que normalmente se promueve por la Nutrición Ortomolecular puede producir riesgos para la salud y que en algunos casos, si no está clínicamente justificada por un médico, este riesgo puede superar a los hipotéticos beneficios.

GREP-AEDN ha revisado bases de datos para hallar estudios científicos acerca de la Nutrición Ortomolecular y no ha encontrado ningún estudio de alta calidad que la relacione con algún tipo de estudio en sujetos sanos o enfermos.
Los problemas de salud que se pueden originar por el consumo de muy altas dosis de suplementos son las hipervitaminosis y exceso de algún tipo de mineral que se comentan a continuación:

Vitamina A: Efectos teratológicos (daños en el feto) y hepatotoxicidad.
Vitamina C: Síntomas gastrointestinales y cálculos renales.
Vitamina D: Hipercalcemia.
Vitamina E: Hemorragias.
Vitamina B6: Neurotixicidad.
Calcio: Cálculos renales.
Cobre: Síntomas gastrointestinales y hepatotóxicos.
Magnesio: Diarrea osmótica.
Yodo: Aumento de la hormona tiroides (TSH).
Hierro: Síntomas gastrointestinales y prooxidación.
Fósforo: Interferencia en la absorción del calcio.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Los resfriados y la Vitamina C


En esta época de frio y lluvia, los resfriados y la gripe están a la orden del día. Desde siempre se ha dicho que la Vitamina C evita los resfriados. Por eso, las personas al ver llegar el invierno y el mal tiempo compran y consumen muchas más naranjas o frutos cítricos, o acuden a la farmacia para comprar suplementos de esta vitamina.

Esta costumbre está muy extendida, pero la realidad es otra, ya que existen multitud de estudios que concluyen que la Vitamina C no tiene un efecto tan importante en los resfriados. 

Desde el departamento de Salud Pública en la Universidad de Helsinki se ha realizado una revisión de más de 30 ensayos llegando a una conclusión en cuanto a los resultados con la suplementación de Vitamina C.


Lo que se ha podido comprobar con esta revisión es que el consumo de Vitamina C no evita los resfriados. Por otra parte, sí se ha visto una influencia en la duración y gravedad de los resfriados, ya que el consumo de Vitamina C podría reducir la duración de los resfriados y también alivian los síntomas, haciendo que estos sean más leves.
También se ha concluido que en casos especiales los suplementos de Vitamina C (o mayor consumo de alimentos con esta vitamina) puede tener un efecto positivo. Las personas que realizan ejercicio físico intenso, como por ejemplo maratonianos o que viven en zonas con climas extremos tienen unos requerimientos de Vitamina C mayores, por lo que pueden sufrir déficits. La suplementación de esta vitamina evitaría carencias y por lo tanto protegería frente a los resfriados.

Aunque un premio Nobel como es Linus Pauling remarcó la importancia de la Vitamina C, incluso llegó a escribir un libro (1970) sobre la relación de ésta con el resfriado, actualmente se considera que en un buen estado nutricional, la importancia de la vitamina no es tan grande.

En conclusión podemos decir que lo mejor es tener una alimentación variada y equilibrada, consumiendo gran variedad de frutas y verduras para no tener déficits de ninguna vitamina y estar protegidos frente a los resfriados y cualquier enfermedad.

Fuente: Douglas RM, Hemilä H, Chalker E, Treacy B. Vitamin C for preventing and treating the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2007